martes, 31 de octubre de 2017

Innovación y Comunicación

Por Alejandro Ruiz Balza


El Emprendedor, héroe de nuestro tiempo, tiene en la Innovación su Habilidad clave. En este artículo el autor refiere la importancia de la Comunicación en los procesos innovadores.

El imperativo de nuestra época, la innovación implica colocar dentro de lo nuevo algo nuevo más cuya aplicación sea efectiva. Habilidad y herramienta clave para emprender en todas las disciplinas, lejos de ser algo innato, obra de un solo genio, se  trata siempre de un proceso emergente colectivo en una cultura y sistema social específico.

En general pueden encontrarse al menos 7 Fuentes para la Innovación:


1 - Lo Inesperado;

2 - Lo Disruptivo;

3 - La Obsolescencia;

4 - Cambios Tecnológicos;

5 - Cambios en la Demografía;

6 - Cambios en la Percepción Pública;

7 - Emergencia de Nuevos Conocimientos.


Los procesos de innovación son siempre contingentes dado que aun profesionalizando su práctica, la cultura y el sistema social en el que emergen pueden actuar tanto como promotor o como obturador de la misma.

Muchos gobiernos, empresas y universidades de todo el mundo insisten con la solución reductiva del “Centro de Innovación”, aislado y con la lógica de los laboratorios científicos de principios del Siglo XX, perdiendo de vista que los procesos creativos e innovadores ocurren en general de modo contingente y a partir de la Inteligencia Colectiva.


En dichos procesos de agregación de diversidad y multiplicidad de miradas - muchas veces contrapuestas - para resolver un problema antes considerado imposible, el rol de la Comunicación como garante y facilitadora de espacios para la promoción de la Inteligencia Colectiva la ubica como una disciplina clave para llevar adelante cualquier estrategia innovadora, que siempre comienza con el prefijo “CO”: Colaborativo, Colectivo, Cooperativo, Conversacional, etc.