domingo, 9 de febrero de 2014

Trayectoria + Fama = Prestigio

Por Alejandro Ruiz Balza


En el presente artículo el autor propone reflexionar brevemente sobre las relaciones y articulaciones entre Trayectoria, Fama y Prestigio, emergentes de la omnipresencia de la Comunicación en las Sociedades Contemporáneas.

Un Buen Nombre es lo mejor que se puede tener. Esto es válido tanto para los individuos como para las organizaciones.

La construcción, desarrollo y conservación de Prestigio: ascendente, autoridad, influencia, buen crédito etc., en un mercado en el que los bienes intangibles constituyen verdaderos recursos estratégicos, resulta clave para nuestra supervivencia organizacional y/o profesional.

Mirando el diccionario descubrimos que los distintos significados contenidos en Prestigio (Del lat. praestgium.) lo emparentan con Prestidigitación.

Para no caer en una de las modalidades del Ilusionismo y perdernos en el espejismo de pensar que el arte o habilidad para hacer juegos de manos y otros embelecos para la distracción del público nos aseguraran una buena Comunicación Profesional, proponemos reflexionar en torno a la siguiente fórmula y sus componentes:

Trayectoria + Fama = Prestigio

Trayectoria: que reúne todos los caminos que hemos recorrido en nuestro desarrollo profesional desde nuestros inicios a partir de los que  contamos con reconocimiento, realce, estimación, buen nombre, crédito, ascendiente, influencia autoridad, etc. Es a la vez más y menos que nuestro Currículum Vitae. La trayectoria se documenta, se basa en hechos reales, ocurridos y presenciados por personas e instituciones clave en nuestro desarrollo. La ética es un componente clave en la valoración social y profesional de la misma y por ella seremos considerados entre nuestros pares y nuestros públicos directos e indirectos. En las sociedades contemporáneas ya no es un recorrido lineal con seguro ascendente por antigüedad. Se trata antes bien de una maratón compleja, multirreferencial y multidimensional, plagada de bifurcaciones y contingencias, crisis, cambios y oportunidades permanentes.

Fama: Feme u Osa en la mitología griega y Fama como Diosa Romana era la responsable de difundir los hechos y los rumores de los hechos de los mortales, sin importar su veracidad, justicia o intenciones. Siempre invocada por todos aquellos orgullosos y/jactanciosos de sus actos requerían de la difusión pública de los mismos para hacerse notar y así distinguirse de los demás, se la caracterizaba como una criatura alada con un ojo detrás de cada pluma y una lengua por cada ojo, con incalculable rapidez para reproducir todo cuanto veía y escuchaba, sin cerrar ninguno de sus ojos ni dormir jamás. Más allá de las objeciones de los Dioses a sus acciones era querida por la mayoría de la población dado que se le atribuía el valor de facilitar el acceso y apertura al público de temas que se le hallaban vedados, como así también de asegurar la inmortalidad a cualquier precio.

En nuestras sociedades contemporáneas ya no se trata de elegir como Aquiles entre una vida larga y anónima o una corta y gloriosa. La clave hoy es la de mantener un equilibrio dinámico entre Trayectoria y Fama capaces de desarrollar y mantener nuestro Prestigio en un mercado comunicacional que seguirá ampliando sus redes, canales y soportes de comunicación social en forma exponencial.

El desarrollo presente de los Medios Masivos, las Redes Sociales, y las TICs en general, tienen la potestad de mostrarnos sin excusas de qué estamos realmente hechos, y esto vale tanto para las organizaciones como para las personas. El camino que hayamos elegido para la construcción de nuestro prestigio determinara el estado en el atravesaremos las crisis que sobrevengan.

En dicho marco, conviene que el Comunicólogo tenga especial consideración al respecto. La correcta valoración realizada en relación a los caminos elegidos para la acumulación de prestigio, facilitará la determinación de la factibilidad y la viabilidad del conjunto de las acciones a encarar.

El desarrollo vertiginoso de impactos negativos en la cotización de los activos organizacionales tangibles e intangibles ocurridos tras crisis imprevistas que afectaron el prestigio, la imagen y la comunicación de organizaciones de todo tipo (empresas, gobiernos, ejércitos, iglesias, ONGs, etc.) frente a la opinión pública, llamó la atención sobre la necesidad de anticipar estas “contingencias desafortunadas” que ponen en juego el desarrollo y la supervivencia de las organizaciones contemporáneas.

En la actualidad, contar con una adecuada capacidad de Gestión en la Comunicación de las Organizaciones que atraviesan por situaciones Riesgo y/o de Crisis lo que implica conocer, articular y aplicar diversas de metodologías, técnicas y acciones de comunicación destinadas a anticipar y gestionar situaciones de Riesgo con impacto potencial en la Comunicación e Imagen de las organizaciones, y de Crisis: cuando la Reputación ya está en cuestión y en caída a la vista clara del conjunto de la Opinión Pública, resulta indispensable para el management contemporáneo.

Finalmente conviene reflexionar en torno a Trayectoria, Fama y Prestigio, no como opuestos o compartimientos estancos, sino antes bien como tramas dialógicas de relaciones en movimiento emergente, alternativo y complementario en la omnipresencia de la Comunicación propia de las Sociedades Contemporáneas.