domingo, 27 de septiembre de 2009

Estrategias Comunicacionales Integradas

Por Alejandro Ruiz Balza

El proceso globalizador en las finanzas, la industria, los mercados de consumo, las infraestructuras de la información y la comunicación y los servicios, sin olvidar el sector de la defensa militar de alta tecnología, ha acelerado la transformación de la competencia, la cual, de ser un medio y una forma particular de funcionamiento económico, se ha convertido en una ideología y en un objetivo de supervivencia y hegemonía intrínsecamente agresivo.

La implementación de dicho proceso hasta ahora, muestra que el afán de competitividad para proporcionar beneficios a la empresa no es justificable como primer objetivo de las opciones públicas y privadas en un mundo donde los procesos, los problemas y las interdependencias son de naturaleza cada vez más global.

En dicho contexto resulta clave la complementación de la fuerte unidireccionalidad que promueve a la Competencia como fin en sí mismo, a partir del desarrollo de la Cooperación como practica capaz de generar imaginativas relaciones de articulación de lo público, lo privado y lo social.

Recordemos una vez más que la Gestión Comunicacional no se desarrolla en el vacío ni en organizaciones químicamente puras, pobladas de individuos abstractos. Por el contrarío, en nuestro ejercicio profesional resulta clave la generación permanente de espacios asociativos de participación social que trasciendan las cada vez más borrosas fronteras organizacionales y asuman la multidimensionalidad de los distintos actores involucrados, al tiempo que y faciliten la integración de los múltiples contextos políticos, económicos y sociales que atraviesan cotidianamente a las organizaciones y sus miembros, tanto a escala local como regional y global.

Por lo tanto, el desarrollo de la Cooperación como práctica opuesta y complementaria a la Competencia, es un requisito clave para todas las Estrategias de Comunicación que propongamos llevar adelante, que en modo alguno pueden ser cerradas, restrictivas o sectarias, sino abiertas, amplias y pluralistas, para facilitar la interconexión de la multitud de redes socioeconómicas de los diversos niveles interno/externos presentes en las diversas modalidades de las organizaciones sociales (Empresas, Estado, Economía Social, ONGs,etc.) en torno a metas visibles y objetivos comunes.

Así, a partir del desarrollo de Estrategias Comunicacionales Integradas, cabe confiar razonablemente en su viabilidad y factibilidad para disipar al mismo tiempo los conflictos globales y locales recurrentes, la mayoría de las veces generados por la obturación de la circulación democrática de la palabra, requisito inicial para el desarrollo del diálogo y el mutuo entendimiento, al que solo se arriba plenamente cuando el conjunto de los actores involucrados ceden y acceden a un tiempo, en la siempre perfectible dialógica del consenso, en la que no tienen lugar vencedores ni vencidos, y en la que caminamos siempre entre la relación y el desencuentro, el acuerdo y el malentendido.