jueves, 25 de abril de 2019

Asuntos Públicos




Por Alejandro Ruiz Balza

Se refiere a la acción de relacionamiento estratégico entre las instituciones privadas y el ámbito público.

A diferencia del lobby (que se refiere a las gestiones específicas para la resolución de un tema clave o issue de interés) o de las relaciones institucionales (que tan solo abarcan las relaciones formales entre las organizaciones y el Estado), los Asuntos Públicos se refieren a todas aquellas interacciones con Gobiernos Nacionales, Estaduales, Provinciales, Departamentales, Municipales y con las Comunidades Locales para desarrollar la Capacidad de Influencia y la Reputación Pública de la compañía en forma sostenible.

Desde el punto de vista de la Gestión de Riesgo Comunicacional es muy importante monitorear las acciones públicas, iniciativas gubernamentales, anteproyectos y proyectos de ley, normativas globales y sectoriales de índole impositiva, laboral, etc., publicaciones oficiales, etc. para anticipar y valorar las oportunidades y consecuencias para nuestra organización y su mercado.

Para la Gestión de Comunicación de Crisis contar con relaciones de calidad con todas las dimensiones ejecutivas, legislativas y judiciales de un país en todos sus niveles resulta clave para la reducción de daños. Sin estas relaciones nuestra capacidad de maniobra se limita de modo significativo.

Es por ello que contar con una gestión profesional en comunicación dedicada a los Asuntos Públicos en forma estratégica y exclusivamente, es fundamental para la Gestión de la Comunicación Institucional de nuestra organización.

martes, 12 de marzo de 2019

La Era del Debate Ilimitado


Por Daniela Casavilla



Fuente de la imagen: https://www.freepik.com/free-photos-vectors/background.

El auge de las redes sociales trajo cambios irreversibles en el estilo de comunicación de nuestra vida cotidiana. En el año 2004, se comenzaba a utilizar por primera vez el término Web 2.0 para marcar las diferencias que surgían en cuanto a la Web 1.0. La nueva Web comenzaba a ser colaborativa. Los  usuarios construyen para más usuarios, diferenciándose de la modalidad de receptor pasivo, que se limitaba a buscar y recibir contenido subido exclusivamente por expertos. Con la siguiente Web entramos en los tiempos de la hiperconexión: cooperamos, participamos e intercambiamos. Bajo esta nueva dinámica, destacar resulta extremadamente complejo y simple a la vez.

Virtualmente, casi no existen límites. La cantidad de seguidores, likes y feedback, determinan el peso que ganan las opiniones. El tópico que más se debate en las secciones de comentarios, son establecidos como los temas del momento. En un lugar donde no hay precio de entrada, no hay fronteras para expresar y tampoco hay un alto a lo que puede llegar a afectar a terceros (la repercusión que queda tras el intenso debate, las huellas latentes en nuestro día a día). Las discusiones permanecen en el inconsciente de la gente, ya que las redes funcionan como un recordatorio permanente. 

Anonimato, feedback ilimitado y popularidad

Las redes construyeron un mundo aparte en donde a las personas se les permite crear una nueva versión de sí mismos. Eligen, en cierta medida, las condiciones en las que quieren comunicar; cómo se quieren mostrar; y buscan la forma de llegar a su público deseado (aunque podrían terminar atrayendo a una red mayor de la esperada, gracias al fenómeno de la viralización de tópicos y sus consecuencias). En el mundo colaborativo, es posible unir opiniones para debatir temas con otra fuerza, la que permite que las palabras y el apoyo sean los determinantes de quien ha tenido la “razón”. Por eso se dice que al convivir con las redes, tenemos la tecnología para la liberación.

Nos concebimos marcadamente individuales pero, al mismo tiempo, buscamos pertenecer a pequeñas subunidades o categorías.  Somos parte de un todo y, a la vez, entendemos que somos especiales y necesitamos demostrar por qué, compartiendo continuamente de nuestro ser y hacer. En cuanto a debates, los conceptos o respuestas que ganan la carátula principal, son las que acumulan más seguidores, compartidos y likes.

En resumen, las más difundidas. A consecuencia, surge la idea de que sin demasiado  apoyo, nuestra palabra ya no es tan aceptable o digna de ocupar el tiempo de interpretación. Sin embargo, al ser las redes un lugar que nunca se va “offline” y siempre está disponible para la visita y el feedback de nuevos participantes, las discusiones suelen tomar un carácter infinito. Nacen nuevos argumentos, se publican nuevas respuestas; pero, inevitablemente, al no haber fronteras, se podrían llegar a hablar de los temas que se habían discutido con anterioridad. Aquí el fenómeno de volver a lo que se creía pasado y permanecer a la deriva en un círculo de desentendimientos sin fin.

Los orígenes de la interacción web  y la separación de Grupos Sociales

La capacidad de conectarnos con gente de diferentes países, hace a las redes sociales actuales atractivas y caóticas a la vez. En un principio, se armaban sitios para comunidades de gente que se presuponían con características en común. En cambio, ahora es posible establecer nuestros intereses de una manera más autónoma, teniendo la libertad de recorrer toda la plataforma y seguir el contenido que nos atrae. Algunos ejemplos de las primeras páginas que creaban pertenencia a través de ciertos valores en común eran: MiGente.com; BlackPlanet.com; AsianAve.com. Cada página se destinaba a proveer un espacio en el que los usuarios tenían complicidad respecto a los que se presuponía que les incumbía y que necesitaban compartir.

El discurso de hoy es multicultural

Los usuarios hoy cuentan con un saber internacional que les permite participar en cuestiones que, en la práctica, no les afecta directamente. Gracias a los testimonios en primera persona sobre los conflictos en sus países, el acceso a estadísticas y vías estables de comunicación; nutrimos nuestras percepciones. Empezamos a colaborar con un otro que conocemos indirectamente. Ya no podemos ignorar lo que nos rodea, la era de la información nos mantiene en vilo de lo que pasa en varios espacios de manera simultánea. De igual modo, otros comienzan a interferir en nuestras realidades y aportan sus puntos de vista. Los distintos sitios de interacción nos sumergen en la intimidad de aquel que divisamos como exterior.

De manera progresiva incorporamos elementos de otras culturas, a medida que la conectividad nos une. Con el paso del tiempo, la comunicación construida con herramientas digitales no sólo cambian nuestra forma de pensar al incorporar al otro, sino que terminamos conociéndonos como un todo: los ciudadanos del mundo. Eso quiere decir que en toda discusión, todas las voces tratan de ser oídas y cada aporte cuenta, o al menos, eso se esperaría que sucediera. Lo online entremezcla tantos relatos que concluye siendo un portal hacia realidades ineludibles. Por consiguiente, resulta cada vez más difícil no participar de los debates ilimitados.

Fuentes consultadas:












miércoles, 13 de febrero de 2019

Culturalismo

Por Macarena Marañon


Con este planteo Edgar Morin propone una fenomenología sistemática apoyada por una investigación empírica, donde el individuo toma parte de una experiencia universal cuando participa de la cultura, con el impulso de sentirse pertinente en la sociedad.

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miércoles, 23 de enero de 2019

Estudios Culturales

Por Macarena Marañon



Antonio Gramsci considera que la cultura no es una práctica, ni es simplemente la descripción de la suma de los hábitos y costumbres de una sociedad. 

Pasa a través de todas las prácticas sociales y es la suma de sus interrelaciones.

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miércoles, 28 de noviembre de 2018

martes, 30 de octubre de 2018

El efecto Netflix: cómo los sistemas de recomendación transforman las prácticas de consumo cultural y la industria de contenidos



Fuente: redwoodalgorithms.com

En el artículo del Mg. Ignacio Uman se analiza como durante la última década los sistemas de recomendación se han vuelto sumamente populares. Entre los ámbitos más usuales se encuentran las recomendaciones de productos en tiendas online, películas, series, música, libros, productos de consumo masivo o recomendaciones de perfiles en redes sociales. 

Un recomendador es un sistema complejo y sofisticado que mediante diferentes técnicas analiza la información de los usuarios, la filtra y genera conocimiento accionable: predice qué producto será interesante para el usuario y la empresa. Utilizando filtros colaborativos y basados en contenido, selecciona un producto que si se compra maximiza el valor tanto para el comprador como el vendedor en un momento determinado del tiempo.

El caso de la plataforma Netflix resulta ejemplar en este sentido. El agudo conocimiento del comportamiento del consumidor es lo que provee datos al sistema de recomendaciones de películas y series, que permite que los usuarios descubran el 80% de los contenidos que consumen habitualmente en la aplicación, generando así una experiencia personalizada de consumo. No obstante, las predicciones de estos sistemas pueden resultar en una sobre simplificación que no siempre refleja los matices culturales y sociales del gusto, las motivaciones de las preferencias por un producto u otro y la selección sofisticada que hacen usuarios y consumidores de las plataformas. Por ello, conviene tener en cuenta otras variables que intervienen en este proceso multidimensional de consumo e intercambio.

Leer el artículo completo en: https://www.comunicologos.com/revista/